Lunes 10 Diciembre 2018

TODOS LOS DIAS ASESINAN A JAVIER VERDEJO

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Mural-javier-1

Nos acercamos a la fecha en que la Guardia Civil asesinó a Javier Verdejo, el 13 de agosto. Para muchos, y especialmente para los representantes de las instituciones y de los partidos que las sustentan, este “triste suceso” solo fue uno más de la “transición” a la Democracia, un suceso que es parte de la historia y que ya está superado.

 

Pero no hay nada más falso que el relato de la oficialidad española, de sus instituciones, de sus partidos, y de sus representantes “intelectuales” y “culturales”, incluyendo a todas las asociaciones de “Memoria histórica” que se subvencionan con dinero público.

 

El asesinato de Javier Verdejo, no es producto de la casualidad ni de un momento histórico puntual. Su asesinato, como el de otros muchos jóvenes durante la “transición”, se decidió mucho antes de que ellos nacieran, en lo que de forma mezquina, engañosa y errónea han llamado “Guerra Civil”.

 

La oposición armada de las organizaciones de clase y revolucionarias al golpe fascista y la posibilidad de un cambio político revolucionario si estas triunfaban, provocó que la burguesía española planteara una “solución definitiva” a lo que en principio era uno más de los muchos golpes militares acaecidos en el Estado español con el objetivo de hacer caer al gobierno de turno, convirtiéndose la sublevación militar (se sublevan con la bandera tricolor republicana) en una “Guerra de clases” en la que el objetivo de la burguesía, a través del fascismo, no era otro que el exterminio ideológico y físico de todos los adeptos a las organizaciones que representaban a la clase trabajadora: comunistas, anarquistas, nacionalistas...sufriendo el destierro o el asesinato. Ya se había conseguido la unidad política, cultural y religiosa de España.

 

Pero en los últimos años de vida del Dictador, tanto en núcleos universitarios como industriales, surgieron organizaciones revolucionarias que nuevamente amenazaban a la burguesía con cambios revolucionarios que perjudicaban sus intereses. La muerte del Dictador aceleró el cambio político y con el mismo, la represión a las organizaciones de clase. Se buscaba una Democracia controlada donde todos los partidos que participaran en la misma aceptaran los márgenes impuestos por la burguesía y los sectores afines al anterior Régimen, es decir: economía de mercado, integración en la OTAN y en la UE, monarquía, financiación de la Iglesia, etc. La aceptación de estos “márgenes democráticos” por parte del PSOE de González y del PCE de Carrillo facilitó el paripé democrático que desde entonces venimos padeciendo, donde la alternancia en el gobierno entre la “izquierda” y la “derecha” provoca la “ilusión” de una democracia y la posibilidad de cambio dentro del sistema.

 

En este contexto político se produce el asesinato de Javier Verdejo, joven estudiante universitario de 19 años que militaba en la Joven Guardia Roja, organización juvenil vinculada al PTA (Partido de los Trabajadores de Andalucía). Y en un contexto muy similar, provocado por la crisis económica y las agresiones a las clases trabajadoras por parte de la burguesía, se están produciendo nuevos “asesinatos” y nuevas agresiones a las clases trabajadoras y a las organizaciones surgidas en su seno. Los casos de las agresiones al pueblo catalán cuando pretendían ejercer el derecho a decidir, los presos políticos catalanes, los jóvenes de Alsasua, raperos, titiriteros, tuiteros, artistas, manifestantes, de Juana Rivas, condenada por defender a sus hijos de un maltratador,... perseguidos judicialmente y en muchos casos cumpliendo condenas en las cárceles españolas, así como las muertes de inmigrantes en las costas andaluzas y su confinamiento en CIEs, nos muestran a las claras la condición criminal del Estado español y la encarnizada lucha de clases de su burguesía y sus herramientas (instituciones, poder judicial, militar, policial) contra los derechos de los pueblos y de las clases trabajadoras.

 

Hoy, al igual que en el 36 o el 77, la burguesía española pretende amordazar y liquidar la disidencia política mediante la represión. El Régimen del 78 está tocado de muerte a pesar de los parches renovadores que el sistema está llevando a cabo mediante la sustitución de los líderes de los principales partidos políticos, por otros más jóvenes y sin carga política a sus espaldas. La creación y apoyo mediático a nuevos partidos de recambio, a derecha e izquierda es otra de las estrategias de la burguesía para apalancar el Régimen surgido de la reconversión del franquismo. Pero como estas medidas por sí solas no son suficientes para mantener un andamiaje que se empieza a desmontar, se intenta eliminar cualquier posibilidad de alternativa al Régimen mediante la represión legislativa y policial.

 

Por estos motivos es importante mantener viva la memoria, homenajear a aquellos que sufrieron la represión de este Estado y de su clase dominante, porque la represión del 36 y del 77 se está reproduciendo hoy. Solo falta el asesinato de un joven trabajador para que la historia se repita como un clon.

 

El 13 de agosto estaremos en Almería homenajeando a Javier Verdejo al mismo tiempo que denunciamos la impunidad de sus asesinos, así como la represión del pasado y del presente. La presencia virtual de jóvenes trabajadores que están cumpliendo condena por no aceptar las mordazas impuestas por este sistema va a ser parte de este homenaje a Javier Verdejo, porque hoy hay muchos “Javier Verdejo” que están sufriendo la venganza de Este Estado por no plegarse a las imposiciones de la burguesía.

 

Por Javier Verdejo y por todas las que siguen escribiendo en las paredes “Pan, Trabajo y Libertad”.

 

Alí Manzano.