Lunes 25 Junio 2018

La moción de censura en el reino de España desde la Andalucía rebelde

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Mañana jueves se debatirá la moción de censura presentada contra Mariano Rajoy por el PSOE. El hecho -que está abriendo los informativos durante toda esta semana- trae algunas reflexiones de utilidad para las que luchamos por la liberación de Andalucía:Rajoy Sanchez

 

1.- Desde la muerte de Franco el régimen neofranquista -estabilizado por los primeros gobiernos de Felipe González- ha necesitado de la alternancia para sostener la entelequia de la existencia de una presunta democracia basándose en un nuevo turnismo engrasado con financiaciones oscuras de los partidos “del turno”, la inexistencia de la división de poderes y la guerra sucia contra la disidencia política. A pesar de ello cada vez el relevo en el gobierno (como manifestación del interés objetivo de la oligarquía en una continuidad de las políticas neoliberales y autoritarias en el Estado cambiando de caballo en cada tramo de la carrera) se manifiesta de manera más temprana.

El grosor creciente de la capa de mugre española de corrupción, intereses creados, privatizaciones, nepotismo, recortes de derechos... Requiere cada vez de un re-cambio más inmediato: tras la llegada al poder de González en 1982 el recambio llegó en 1996 con la llegada de J.M. Aznar, posteriomente en 2004 J.L. Rodríguez Zapatero y por último en 2011 M. Rajoy. Desde entonces se vive una situación política cada vez más inestable que manifiesta como el Estado español tiene más dificultades para perpetuarse. Y esta inestabilidad siembra cierta incertidumbre en las oligarquías con respecto a la solidez y la longevidad de su dominio de clase.

 

2.- Estos cambios no suponen un cuestionamiento de los pilares del españolismo (unidad del Estado -y por tanto de mercado- y economía capitalista neoliberal) sino todo lo contrario: los refuerzan y estabilizan dando una imagen de renovación. Cambiando el collar quieren hacer parecer que es otro perro. En lo que nos atañe baste con recordar que el pasado 16 de mayo Pedro Sánchez proponía “una reforma en el Código Penal para actualizar el delito de rebelión” saltándose los fundamentos más elementales de cualquier democracia burguesa. Es decir adaptar la ley para aplicar con mayor y mejor autoritarismo el rodillo del Estado centralista -ahora- en Catalunya pero mañana puede que en Andalucía, en Euskal Herria, en Galiza... No cabe ninguna ilusión con respecto al carácter del hipotético “nuevo gobierno” en Madrid.

 

3.- El congreso de los diputados es la institución encargada desde hace siglos de la colonización de Andalucía. En ella se elaboran y firman las leyes que son aplicadas una y otra vez contra el Pueblo Trabajador Andaluz. En este sentido el reformismo que dentro del soberanismo andaluz -con lo de ambiguo e indefinido de dicha denominación- planteaba como una necesidad integrarse en fuerzas españolistas ha fracasado de nuevo en esta legislatura. Y su mayor fracaso ha empezado por conseguir un diputado: Diego Cañamero. De hecho a la luz del último medio siglo es evidente que ese ha sido su objetivo histórico: trampear, seducir y luego desactivar las luchas del movimiento popular andaluz subsumiéndolas en proyectos y dinámicas controladas por aquellos que aspiran a ser los amos del “cortijo andaluz” desde Madrid.

 

4.- Sería de esperar que los reformistas hicieran al menos su papel y en esta moción de censura plantearan a través de su diputado al menos algunas necesidades básicas del Pueblo Trabajador Andaluz como condición para apoyar la moción. Por ejemplo la implementación de una Hacienda andaluza y de un concierto económico de Andalucía con el Estado, la Reforma Agraria, la amnistía para el joven andaluz Fran Molero que hoy ha ingresado en prisión, un plan de industrialización de Andalucía y la imprescindible libertad de los presos políticos catalanes en un ejercicio ineludible de solidaridad internacionalista. Por supuesto no serviría para nada puesto que en la dinámica parlamentaria española poco representan los 65 diputados que envía el electorado andaluz -a través de las ocho circunscripciones borbónicas denominadas provincias impuestas en 1833- a Madrid pero al menos ejecutarían su papel de ilusionistas con algo más de prestancia. Pero en un auto-reconocimiento de su propia insustancialidad política -tan insustancial como el peso político que tiene la actual Andalucía desorientada, dependiente y sumisa en el contexto estatal- Diego Cañamero pura y llanamente actúa como lo que es: un empleado político de Pablo Iglesias en Madrid.

 

De estas reflexiones se deducen algunas conclusiones sobre la moción a M. Rajoy:

  • Cuando España se tambalea es cuando el Pueblo Trabajador Andaluz tiene que empujar más. No es el momento de paños calientes sino de plantear con mas intensidad que nunca la contradicción entre la existencia del Estado español y las necesidades de las clases populares andaluzas.

  • La clase trabajadora andaluza no puede realizar ni una sola concesión al hipotético nuevo gobierno. Nunca ha existido una “España mejor” para nuestro pueblo y este caso no será una excepción. La única noticia positiva que podemos esperar de Madrid es el hundimiento del Estado como tal y la disolución de cualquier gobierno español.

  • Esta situación supone la enésima oportunidad para que la izquierda soberanista andaluza saque conclusiones y deje de darle coba al reformismo. El balance de esta legislatura ha sido de cero para la lucha por la liberación de Andalucía y si se cierra lo hará como la anterior; con otro andaluz que ingresa en prisión por la saña del Estado, Fran Molero.

  • El cambio que ansía buena parte del Pueblo Trabajador Andaluz no vendrá desde las instituciones, aunque la mayor parte de este pueblo aún no sea consciente de ello. Las energías e ilusiones de las clases trabajadoras andaluzas que se van consumiendo en cada ciclo electoral han de ser transformadas en conciencia combativa y un programa de ruptura que quiebre los pilares del España: la unidad del Estado, la economía capitalista y el patriarcado. Con un programa político que ponga el centro de la gravedad en la movilización y la lucha en la calle. Aspirar no ha poner al mando de las instituciones españolas alguien más benevolente con Andalucía sino a superar las instituciones españolas construyendo unas instituciones andaluzas que obedezcan en exclusiva al Pueblo Andaluz.