Lunes 22 Octubre 2018

Para situarse ante las Elecciones // Las listas de Podemos+IU

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Algunos criterios para situarse ante las Elecciones -  Parlamento andaluz

 

 

 

 

 

Las listas de la coalición Podemos + IU (tambien conocida como "Adelante Andalucía")

ALGUNAS PREMISAS PARA SITUARSE ANTE LAS ELECCIONES

A la hora de plantearse el apoyo a una opción política hay múltiples planos que contemplar.

Por ejemplo, si sostenerla supone un avance o un retroceso o un estancamiento en el nivel de conciencia de la gente en relación a temas que se consideren clave.

En el caso de la coalición IU-Podemos parece evidente que en cuanto a la cuestión de que la emancipación de Andalucía sólo es seriamente planteable desde la autoorganización nacional de los andaluces y la ruptura con su dependencia política y social, esta coalición no significa ningún avance y lo que habría que dilucidar es si estanca o hace retroceder la situación. Es un artilugio instrumental a nivel territorial al servicio de un proyecto explicita y radicalmente español.

Otra cuestión a valorar son sus propuestas programáticas -que hay que situar en el tiempo y en la dimensión- porque sabemos perfectamente que entre lo que figura en un programa electoral, lo que después se negocia en un acuerdo de investidura o de coalición de gobierno y lo que hipotéticamente se ejecuta, hay diferencias sustanciales.

En este plano, de entrada, estamos ante dos fuerzas coaligadas que sitúan su proyecto dentro del marco constitucional y estatutario, es decir, que vienen a decir a los andaluces que las mejoras o cambios que puedan plantearse son planteables y suficientes dentro de ese marco político.

Esto tiene dos tipos de consecuencias: genera y sostiene un determinado nivel de conciencia en lo general -negativo en mi opinión- y luego despierta determinadas ilusiones en lo concreto que llevan ineludiblemente consigo a una posterior frustración.

A este respecto el estudio del texto estatutario evidencia que cualquier cambio significativo en prácticamente todos los ámbitos que vaya más allá de la mera gestión implica una ruptura de su corsé y un enfrentamiento con ese marco.

Por otra parte estas fuerzas -conviene no olvidarlo- acaban recientemente de manifestar su acuerdo con PSOE y PP en el asunto de la financiación autonómica, lo que implica una autoubicación y una autolimitación en el alcance de sus demandas y especialmente en la viabilidad y rigor de sus propuestas.

Expresándolo en términos positivos: no hay izquierda que valga en Andalucía y que merezca tal nombre que no sea aquella que se sitúa claramente fuera y contra el marco constitucional y estatutario -o lo que viene a ser lo mismo- que no se defina pública y claramente -sin trampas ni eufemismos- por la Soberanía Nacional de Andalucía.

Esto nos trae de nuevo a la mesa un asunto clave de orientación política: la vinculación necesaria entre propuestas políticas institucionales y la generación de una dinámica de movilización social.

Estamos hablando, desde mi punto de vista, de plantear -dentro de un marco programático que no puede ser español- reivindicaciones y medidas que transiten desde lo inmediato hasta lo más ambicioso y que sean capaces -en coherencia- de provocar de forma acumulativa, cambios, protestas y a la vez autoorganización nacional y popular.

Disociar el "programa máximo" del “pretendidamente razonable“ "programa mínimo" lleva siempre -en mi opinión- a la impotencia y a la melancolía y a repetir una otra vez, ciclo tras ciclo, parecidas experiencias sin avanzar realmente un paso.

Recordaré también -para desacralizar la letra en el papel- que IU es experta en poner en los papeles lo uno y lo otro y lo de más allá (“el papel lo aguanta todo”, es una frase típica de esa casa) y se vio en lo que valía esto cuando bastó un silbido del PSOE de Susana Diaz para incorporarse a su Gobierno y en lo que ese Gobierno hizo. Por su lado, Podemos -desde que surgió- ha cambiado tanto en tantas cosas y a velocidad tan supersónica que su “solidez programática” puede caracterizarse tan frágil y vaporosa como su implicación militante, lo que ya es decir mucho.

Las referencias citadas recuerdan la consideración de que “los papeles” tienen una función política según para lo que sirvan y se pretendan que hayan de servir y que también han de ser encuadrados y valorados en función de la coyuntura; de quienes los suscriban y de cuales sean sus objetivos y funciones reales.

El voto es un acto de apoyo político. No el único, pero sí importante.

El llamado "voto útil" tiene implícito el problema de que reafirma y sostiene una determinada correlación de fuerzas e infiere que se puede convivir con ella, o que no cabe más que adaptarse a ella.

No es sólo que -como decían en tiempos los del PSR portugués- “voto útil lleva a diputado inútil

Es también -hoy y aquí- aceptar el "atajo". Optar por ahorrarse el esfuerzo de implantación; la delimitación política, el balance del pasado y la reflexión… para incrustarse en formaciones españolas, autojustificandose con la premura de tiempo o con el nivel de alienación del pueblo andaluz.

Para algunos implica salir de las "grandes miserias" de las pequeñas organizaciones o de los ámbitos reducidos del movimiento nacionalista y situarse en la pista principal, sintiéndose participe del juego político y viéndose -aunque sea de forma delegada- con los focos apuntándoles... Es como pasarse de hincha del Córdoba o el Jaén o el Almería… al Madrid (o al Barça, por una vez y para lo que estoy tratando son iguales). Pero eso implica una aceptación del marco establecido y una renuncia de hecho a modificarlo y tiene sus costes en la conciencia. Llegar a lomos de otros -que tienen otro proyecto- y cómo convidados de piedra o “notas de color”, no es llegar.

IU, por ejemplo, se ha llevado casi toda su vida en Andalucía con Gordillo de diputado en su grupo parlamentario. ¿Ha ayudado esa inclusión a generar conciencia nacional o a construir algo?. Creo que no. Más aún, creo que lo que hay -con toda su modestia- se ha hecho "a pesar de" esa experiencia y de esa practica. ¿Por qué una reencarnacion -o dos, en el mejor de los casos- de aspirantes al papel de Gordillo en esta coyuntura actual van a conseguir ahora algo distinto y mejor? ¿No es quizá lo suficientemente terminante al respecto la valoración ecuánime de lo que ha significado últimamente para Andalucía y su movimiento nacionalista el papel del diputado podemita Cañamero y lo que ha traído políticamente consigo?

Por otra parte, pienso que las experiencias de lucha concretas y sectoriales son -al final- extremadamente dependientes del contexto y la evolución de la situación política general y de la función de los proyectos políticos generales. Dependen de ellos para sostenerse.

Y en Andalucía sufrimos de una derechización social galopante con un riesgo cierto de emersión de una extrema derecha fuerte. Estamos en una precoyuntura clave para situarnos ante ese peligro.

Ante ese riesgo, la izquierda española es inútil (también una izquierda andaluza que no ejerza o que tenga miedo a romper con los prejuicios y rutinas de la izquierda española).

Por todo eso, no veo contradicción en impulsar, participar, compartir... luchas concretas con otros -aún tocados con la alienación española- con afirmar la necesidad de un proyecto andaluz propio y en manifestarlo de forma clara, negándole el voto a los españoles y apoyando a los andaluces que se presentan de forma descubierta con un programa nacional y popular.

Tampoco veo incompatibilidad en tener clara la prioridad de la organización y lucha social -o incluso la adscripción a una estrategia de insumisión popular- con la presencia y utilización de escenarios e instrumentos como la confrontación electoral o la acción institucional.

Ciertamente, no estamos en una situación ideal y hay toneladas de mezquindades de todo tipo que impiden para muchos leer la situación y optar en consecuencia.

Pero las situaciones no se modifican aceptándolas o esperando que caiga la fruta por si misma o confundiendo lo accesorio con lo importante.

En resumen, ya conocimos a "Convocatoria por Andalucía" -y en otro ámbito al PA- y lo que dio y pudo dar de sí. Ante su reedición, no estaría mal que aprovecháramos el balance de su experiencia.

Un saludo
Javier Pulido

Andalucia, 16 de Septiembre de 2018

------Los lideres de la coalicion

LAS LISTAS DE PODEMOS+IU

La presentación en sociedad de la “pre-lista” de la coalición Podemos-IU (conocida como “Adelante Andalucía”) pactada entre el PCE y Anticapitalistas ha tenido la virtud -entre otras- de desmentir inapelablemente de un plumazo y por la vía de los hechos la hipótesis explicativa que hacia de la obtención de un escaño en el Parlamento andaluz para Pilar González y/o Pilar Távora causa esencial de la suma de sus respectivas organizaciones -Primavera Andaluza e Izquierda Andalucista- a la marca electoral de Rodriguez&Maillo.

Tan es verdad que ellas no van a estar en el Parlamento andaluz como que tampoco ninguna persona identificada con ambos grupos tiene la menor posibilidad de acceder al escaño ya que ocupan puestos imposibles: en Cádíz entre el 7º y el 10º; en Córdoba y en Granada, el 8º; en Málaga, del 7º al 9º y en Sevilla, entre el 6º y el 8º, el 12º y el de cierre. Si se diera el caso de que Podemos e IU sumaran exactamente sus resultados por separado en 2015 ya se quedarían fuera e incluso si mejoraran hay varios candidatos interpuestos para asegurar que no entren de ninguna de las maneras.

Los muñidores del entramado se han asegurado de antemano tranquilidad y solidez en el futuro grupo parlamentario, al menos desde el flanco pretendidamente “andalucista”, eliminando por la vía radical cualquier riesgo de desmarque o fractura. Todo lo que entre desde esa candidatura en el Hospital de las Cinco Llagas tendrá la cabeza (y el corazón) en Madrid.

Equo -los verdes de ahora, para quien no los conozca- también se han quedado fuera y aún han perdído su diputada actual (al parecer, tenían una) y ante esta descarnada aplicación del “tanto tienes, tanto vales”, han cogido la puerta y abandonado públicamente la coalición dando un portazo.

¿Porque se quedan entonces Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza dentro?.

Puede haber dos posibles lineas explicativas sobre el comportamiento de estas dos formaciones lideradas por antiguas dirigentes del desaparecido Partido Andalucista:

A. Porque se lo “creen”, es decir, porque su coincidencia ideológica y política con Podemos e IU es de tal nivel que se sienten cómodamente representados por ellos y confían plenamente en su futura actuación. Prima el desinterés personal y orgánico y no les importa entregarles “gratis” a Podemos e IU su apoyo y sostén.
B. Porque una vez que habían justificado y apoyado la operación públicamente con tan extremo entusiasmo y con los argumentos usados, no tenían escape políticamente creíble y la “espantá” hubiera quedado reducida a una rabieta por los puestos no conseguidos. Alguna variante de esta ultima explicación incorporaría como añadidos bien una combinación de torpezas (por su parte) y habilidades (por el lado de los Anticapis) en la gestión de la relación, acompañada o no de alguna promesa de compensación en las municipales o en los "segundos escalones"…

Visto el asunto desde fuera, ambas posibles explicaciones son políticamente muy negativas desde un punto de vista nacionalista y confirman valoraciones y análisis anteriores (*) tanto sobre la función política de la operación “Adelante Andalucía” y los objetivos de Anticapitalistas y el PCE, como sobre el papel de los “andalucistas” incrustados ahí, claramente reducidos al papel de avales -tan simbólicos como inoperantes- de una política determinada por intereses, premisas, practicas y objetivos españoles y españolistas.

Ambas fuerzas propietarias del contenedor electoral han prediseñado un futuro grupo parlamentario bajo su control, donde los contados “versos sueltos”, lo son por la derecha. Y en el que se respeta básicamente la correlación de fuerzas precedente entre ambas partes; tanto si se mantiene la suma de ambas coaliciones de 2012 (20 diputados -15 de Podemos y 5 de IU- 863.938 votos y el 21,73%) cómo si se disminuye. Quiéranlo o no, los puntos de referencia de la operación son estos de 2015 y los resultados de IU con Anguita en 1986; 598.889 votos, 19 diputados y el 17.91% y con Rejon en 1994, 689.815, el 19.14 % y 20 diputados.

Para analizar lo que están pergueñando programáticamente convendrá esperar a que terminen el guiso… aunque visto lo visto y leído lo leído uno se resiste a pensar que Anticapitalistas no tenga -al menos para uso interno y reservado- algo más solido en cuanto a discurso y demandas que lo difundido hasta ahora en lo que están entreteniendose. A fin de cuentas, la habilidad táctica mostrada hasta ahora por su parte en sus tratos y peleas con las otras fracciones de Podemos; en la forja de su alianza de intereses con el PCE y el manejo de sus acompañantes "andalucistas" les va a dejar al mando del artilugio y con ello con toda la responsabilidad política (a nivel mundo-mundial) por lo que vaya a ocurrir en adelante.

Y no olvidemos los otros datos nacionales de 2015: la derecha extrema españolista (PP+Cs) parte de 42 diputados, 1.509.809 votos y un 37,97% y el PSOE (nuestro PRI-Kuomintang), 47,escaños 1.409.042 votos y el 35.43 %.

Javier Pulido

Andalucía, 19 de Septiembre de 2018

(*) Ver al respecto, sobre la táctica política mis artículos :
- “Adelante Andalucía”, la bronca en Podemos y otros derivados”, 1 de Julio de 2018 (Revista de Pensamiento Andaluz)
- "Las Primarias en Podemos - Vencedores y vencidos". 17 de Julio de 2018 (Revista de Pensamiento Andaluz)
- "Algunas premisas para situarse ante las elecciones", 19 de Septiembre de 2018 

Sobre las cuestiones de fondo:
- "El Estatuto de la Dependencia, Ofensa y humillación de Andalucía", ANDALUCIA LIBRE nº 315, el 12 de Febrero de 2007, ahora también en Revista de Pensamiento Andaluz
- "Andalucía y su financiación"; recopilación ahora también en Revista de Pensamiento Andaluz, 14/9/2018