Lunes 10 Diciembre 2018

Acuerdo presupuestario PSOE/Podemos+IU UN PACTO CONTRA ANDALUCIA

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

45340761 363630437707582 2324898370356772864 n

El Acuerdo Presupuestario PSOE-Podemos tenía y tiene cuatro principales objetivos políticos  internos. 

A saber:

A. Darle proyección electoral al PSOE para facilitar su reconstrucción política.

B. Servir de justificación a Iglesias para la supeditación de Podemos/IU al PSOE bajo dos ideas-fuerzas: la vindicación del “mal menor” y la autopresentación como “fuerza útil”

C. Actuar -al servicio tanto del PSOE como de Podemos- como instrumento de chantaje contra las reivindicaciones democráticas del independentismo catalán sosteniendo la capacidad represiva del Estado español.

D. Cubrir para ambos socios el trato de privilegio financiero reconocido al PNV desde la investidura de Sánchez.

Externamente, el Acuerdo mandaba a Bruselas el mensaje de que el Gobierno PSOE seguía siendo un sumiso cumplidor de las ordenes de la Unión Europea neo-liberal, sometido a sus márgenes, en claro contraste con el caso italiano.

A la gran burguesía española -por si acaso le hiciera falta- le recordaba -además- que el nuevo Gobierno PSOE sostenido por Podemos ni siquiera se planteaba revertir cabalmente las ultimas contrarreformas impuestas por el Gobierno PP en lo laboral o social (ni por asomo recuperar lo perdido desde 1976 hasta la fecha bajo los sucesivos gobiernos de UCD, PSOE y PP) o alterar en lo más mínimo el entramado oligopólico vigente.

La propia estructura del Acuerdo (y su contenido) partía de asumir como intocable la desigualdad estructural entre las naciones del Estado español, consolidando de nuevo la sobreexplotación de Andalucía, esencial para el mantenimiento de España. Andalucía esta ausente como sujeto nacional y social especifico de este Acuerdo.

El redactado del Acuerdo PSOE-PP mezcla interesadamente lo que son medidas a incluir en los presupuestos con lo que son sólo declaraciones de intenciones más o menos genéricas a concretar en un futuro indeterminado o dependiente de mayorías que hoy no se tienen. También incluye decisiones -como la elevación del SMI a 900 euros- que son discrecionales del Gobierno y que sólo se incluyen ahí para conseguir titulares.

Algunas partes

Así en Pensiones lo único sólido que incluye el Acuerdo es la subida limitada a 2019 de las pensiones según el incremento del IPC (o sea, quedarse como están en cuanto a poder adquisitivo en el mejor de los casos y sólo por un año, justo en el que se preven elecciones). Para las pensiones más miserias, un 3% de subida. El cambio general del sistema o las nuevas fuentes de financiación se citan pero sin concreción (caso de las bonificaciones a a la contratación) ni compromiso alguno, relegadas a la condición de "temas a estudiar”.

En lo tocante a vivienda, lo recogido queda pendiente de un compromiso de desarrollo legislativo. (es decir, no se introduce directamente en el texto presupuestario) que dependería de que el PSOE cumpliera sus promesas y de que la composición y funcionamiento del Congreso de los Diputados español luego permitiera su tratamiento. El acuerdo, aún así, ni siquiera limita el incremento máximo de los alquileres al IPC, por ejemplo.

La medida estrella del Acuerdo es la citada subida del SMI a 900 €. Sin entrar en su cuantía claramente insuficiente, es obvio que su aplicación practica es muy dependiente de la legislación laboral y de la relación de fuerzas en las empresas y en el mercado laboral en general. Sólo hay que recordar la cantidad de trabajadores obligados hoy día a firmar por medias jornadas que luego en la practica son jornadas enteras no retribuidas. Así pues, el alcance real de la medida más palpable de todo el Acuerdo se mantiene en el aire.

El Acuerdo limita expresamente la derogación de la ultima contrarreforma laboral del PP a una parte, manteniendo el resto y lo que afirma vuelve a ser postergado a propuestas por presentar.

En la fiscalidad nada hay en el Acuerdo que ni siquiera se acerque a la recuperación de lo entregado durante las etapas Aznar-Rajoy a la gran banca para reflotarse a costa del sufrimiento de la población. Las medidas concretas a aplicar son secundarias o mínimas y lo que se presenta como más contundente, queda nuevamente relegado al futuro.

Una valoración global y un principio permanente

Incluso si lo que esta escrito fuera distinto de lo aquí queda resumido, el presupuesto pactado por Podemos y el PSOE seria inapelablemente rechazable desde una perspectiva nacional andaluza.

Andalucía -en tanto no ejerza su derecho a la autodeterminación nacional- no puede apoyar nunca ningún presupuesto español que no la compense explícita, concreta y singularmente por su sobreexplotación secular a manos de España. 

Este es un principio nacional permanente e irrenunciable.

Y los diputados y diputadas electos en Andalucía que no lo compartan o defiendan, traicionan a Andalucía.

¿Como concretar este principio? 

Algunas sugerencias, a vuela pluma…

De entrada, España debería pagar -como mínimo previo y antes de empezar- todo lo que debe según su propia legalidad, es decir, debería invertir en Andalucía el 18,35% de su presupuesto -para mantener la inversión media por habitante- y pagar los atrasos derivados de los incumplimientos acumulados desde 2007, nuevamente como mínimo.

A España -según su propia retórica- se le debería exigir la homologación al alza de las retribuciones de los empleados públicos, de manera que cesara el escándalo de que a los profesores o sanitarios andaluces se les paga en cantidad sustancialmente inferior a la media española o a la que se retribuye en países favorecidos por el desarrollo desigual y combinado del capitalismo español. 

A partir de ahí y para sumar a lo anterior, habría que tener en cuenta que Andalucía sufre de un 22,85% de desempleo (según la ultima EPA). Un 8,3% más que la media española y un 11% más que tienen en Madrid. Andalucía debería ser compensada de esta realidad a razón -pongamos- de 1.000 millones de euros por cada punto que sobrepase la media. A España siempre hay que requerirle que pague por sus culpas… Y a eso habría que sumarle la cuantificación de lo que suponen nuestros indices superiores de temporalidad, paro femenino y juvenil. Ahí tendríamos, para empezar, entre 8.000 y 11.000 millones… para invertir en desarrollo industrial, por ejemplo

Andalucía -otro recordatorio concreto y actual- soporta unas infraestructuras ferroviarias pésimas: Granada y el puerto de Algeciras están aislados; no existe un eje transversal ferroviario nacional; Andalucía entera no dispone de comunicación ferroviaria directa con los países catalanes y Europa. La red se cae a pedazos... Habría que sumar los costes de toda esa renovación, dividirlo por cuatro -los años de una legislatura- y exigir a España que devolviera a Andalucía la cuarta parte de ese coste total antes de fin de año.

Andalucía también debería exigir una compensación anual cuantificada por tonelada –en tanto Andalucía no ejerza su derecho a salir de la Unión Europea- abonada por el Estado español por la introducción en el espacio aduanero común de contingentes de mercancías extracomunitarias mientras resten en stock remanentes de la capacidad productiva andaluza.

O exigir la transferencia de los fondos necesarios para un Plan de Reforestación y lucha contra la Desertificación, cuantificado por hectárea afectada en un plazo tasado y con fondos remitidos a fin de año.

Y sumar...

Etc, etc

Todo lo dicho autoriza a calificar al Acuerdo PSOE-Podemos como un pacto politiquero que ni responde a las reivindicaciones inmediatas de la clase obrera ni respeta los derechos nacionales de Andalucía y a repetir lo que dijimos en su día ante su anuncio: “para que un andaluz defienda el acuerdo presupuestario PSOE/Podemos+IU ha de ser ingenuo, ignorante o tener mentalidad de esclavo”.-

Javier Pulido, 

Andalucía, 4 de Noviembre de 2018

====================================
Y el 2 de Diciembre, votaré NACIÓN ANDALUZA.
====================================