Lunes 10 Diciembre 2018

Las propuestas electorales de “Adelante Andalucía”: una “carta a los Reyes Magos”

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maxresdefaultSon nada menos que 224 páginas con 1642 propuestas. Y sin embargo, el llamado “programa” electoral de la coalición Podemos+IU es tan políticamente inconsistente como retórico. Si quitamos la hojarasca de encima, lo que nos encontramos ahí es una adaptación oportunista e incoherente de discurso político como preludio y envoltura a una interminable sucesión de rogativas -algunas de ellas peregrinas- en forma de “Carta a los Reyes Magos”.

 

El núcleo político de la oferta electoral se encuentra en su Preámbulo. 

Allí los coaligados descubren -ahora, en 2018- que “los Estatutos de 1981 y 2007 se han demostrado radicalmente insuficientes en sus competencias”. Y reconocen que “dada la actual organización territorial es inviable desarrollar una política verdaderamente transformadora para Andalucía porque no existe un autogobierno más allá de los limites puramente estéticos”. Lo presentan como un “descubrimiento” para tapar su corresponsabilidad -obvia en el caso del PCE-IU, sobrevenida en el de Podemos- en la gestación, desarrollo y mantenimiento del entramado estatutario.

 

¿Acaso este reconocimiento -aunque sea parcial y amnésico- implica algún cambio estratégico por su parte?. En absoluto. Lo que hacen es actualizar el discurso dependentista y así ahora a Andalucía la vuelven a pretender instrumentalizar para usarla como soporte en ese callejón sin salida que es el “modelo federal” español del que se reclaman y que propugnan. 

Nada que -ni por asomo- implique asumir que Andalucía como Nación ha de ser centro de su destino o que la lucha por su Soberanía Nacional ha de ser eje de la acción institucional y de la movilización popular en todos los ámbitos de la vida social. 

 

Sus propuestas políticas al respecto son claras: “desarrollo completo del Estatuto” de momento y apoyo futuro a la apertura de un “proceso constituyente”; español, por supuesto y cuando tenga a bien autorizarlo España. E inspirando transversalmente el asunto, la reivindicación de “lealtad institucional” como pauta de relación entre Andalucía y España (prueba evidente de que la cosa, por su parte, no va -ni antes, ni ahora ni mañana- de subversión ni de enfrentamiento).

Ciertamente, es un cambio. Pero cosmético; oportunista. Constata el descrédito del Régimen estatutario pero lo suaviza, endosándoselo esencialmente a la gestión del PSOE y a continuación lo integra y desnaturaliza reconvirtiéndolo en otra nueva versión actualizada de la estrategia española propia del españolismo de izquierda. Es otra forma de engañar…

Admitiendo y asumiendo el predominio de España y de Europa sobre Andalucía y sin ninguna propuesta de actuación política que pudiera cuestionarlo, los de “Adelante Andalucía” se encuentran con el problema de cómo financiar y hacer visualmente viables el nutrido catalogo de medidas pretendidamente concretas y viables con las que engrosan su catalogo electoral. 

Lo resuelven encomendándose a la buena voluntad de España.

 

Y así repiten una y otra vez en su apartado de Hacienda y Fiscalidad que “propondrán”, “instaran”, “sugerirán”, “someteran”… a los órganos españoles..., para que se comporten bien con Andalucía. Lo propio de quien no tiene poder y está sujeto a dominación. 

¿Y si estos españoles se niegan?. ¿Reeditaran su pacto de financiación autonómica con PSOE y PP?. ¿Cómo harán posible esa gruesa relación de compromisos de inversión relacionados con porcentajes del PIB que amontonan en su argumentario de campaña?. ¿De dónde sacaran los recursos financieros y presupuestarios para su maraña de “Planes”, “Observatorios” y practicas varias del trabajo social?. ¿Con qué intervendrán para hacer algo en consonancia a su retórica sobre el “nuevo modelo productivo”?

No hay respuesta, porque no puede haberla. Ni siquiera están en condiciones de reconocer esta realidad en su discurso, porque lo destrozaría en su mismo núcleo.

Así sin recursos y sin instrumentos ni estrategia para alcanzarlos, todas sus rogativas quedan rebajadas al nivel de una carta electoralista de peticiones a los Reyes Magos.

Algunas rogativas concretas

Aquí podría terminar este articulo. Pero, ya puestos, es difícil resistirse a citar alguna propuesta especialmente significativa. No tanto porque vayan a ser medidas de Gobierno sino por lo que nos pueden decir acerca de sus proponentes y de quienes les apoyan.

La propuesta 337 convierte en motivo de mérito para ingresar en la administración pública andaluza  y recibir ayudas especificas haber servido en el Ejército español. Sin comentarios. 

 

Las propuestas 156, 475 y 476 -constatemoslo- entierran definitivamente por su parte la Reforma Agraria entendida como modificación general de la estructura de la propiedad de la tierra en Andalucía. Lo que queda es la posibilidad de generar -incluso a partir de la voluntariedad(sic) de los donantes- un fondo de tierras para atender situaciones y experiencias que se describen marginales. (Esto se supone que implica como posición política a todos los que están en Podemos y en IU ¿no?)

La propuesta 770 y colaterales (con su punto especifico dedicado a la supresión de los exámenes) tiene la virtud de resumir y asumir todo el discurso “progre” del que se ha nutrido el PSOE para hundir el sistema educativo convirtiéndolo en algo a medias entre almacén de niños y adolescentes y centro de servicios sociales, degradando su calidad y exigencias en perjuicio de los socialmente sin recursos. Lo que no se encontrará por ahí -eso no- es una clara referencia al derecho del profesorado interino con experiencia docente a la funcionarización inmediata, es decir, a la estabilidad y equiparación de derechos laborales.

Finalmente, citar la propuesta 1413 que dice: “Prohibir la caza de especies invasoras. Su control será acometido mediante métodos de control éticos”. Aparte el debate de fondo queda la intriga sobre lo que querrán decir con eso de los “métodos de control éticos”…

JAVIER PULIDO