Domingo 15 Diciembre 2019

Comentarios Postelectorales: LA ULTRAESPAÑA - LA ABSTENCIÓN

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Dos comentarios post-electorales:

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- La UltraEspaña de antes; la UltraEspaña de ahora.

 - Representación y Abstención.

 

 

LA ULTRAESPAÑA DE ANTES; LA ULTRAESPAÑA DE AHORA

Ultraespaña

¿Qué tienen en común PP-Cs-Vox?: España y su españolismo genocida y etnocida y su identificación con un capitalismo neoliberal rabioso.

 

Los tres -PP-Cs-Vox- han defendido la ilegalización de todas las fuerzas independentistas o que cuestionen España. 

 

Unos -PP y Cs- optan por usar las instituciones autonómicas como instrumentos de dominación y alienación española contra Andalucía, llevando un paso más allá lo que ya ha venido haciendo el PSOE durante 40 años (o suspenderlas si les resulta necesario); otros -Vox- para agitar y movilizar en tono complementario- pretenden directamente la eliminación total de Andalucía como sujeto político.

 

Los tres defienden el incremento de la desigualdad  social y los privilegios católicos. 

 

Los tres son los más recientes escalones en la evolución de la ultraderecha ultraespañolista. La que en los años 30 se agrupó básicamente en la CEDA-Acción Popular, complementada y auxiliada por Renovación Española-BN y Falange. Entonces eran Gil Robles, Calvo Sotelo y Primo de Rivera sus portavoces y encarnaciones; ahora lo son Casado, Rivera y Abascal, bajo la dirección en la sombra de Aznar

 

Entonces, las tres patas del tridente se repartieron amistosamente los papeles hasta que a partir de julio de 1936 se pusieron todos la camisa azul y la boina roja y se colocaron tras la Legión y el Ejército español como sus auxiliares civiles. A la vista están en las imágenes hasta que punto eran “democráticos” estos antecedentes y hasta que punto existe una continuidad (“Votad a España”) de fondo entre los de entonces y los de ahora.

La mayor diferencia entre entonces y ahora -y de lo que son testimonio los carteles en temas y consignas- es que en aquella época el movimiento obrero estaba activo y tenía en cierta medida un proyecto alternativo de sociedad del que ahora carece. Por eso -y otras razones- su lugar como diana de los ultras ha siso sustituido en parte por el movimiento feminista y LGTB.

 

Pero desde el punto de vista global, la alternativa persiste o se mantiene: “España o Andalucía”. España es lo que los une y representa (a ellos y a algunos de sus presuntos oponentes)

 O dicho de otra manera, el antifascismo consecuente o es antiespañolista y soberanista o no será.  

En resumen: Andalucía Libre frente a Andalucía Esclava; Andalucía, SÍ; España NO.

Javier Pulido, Andalucía, 13 de Enero de 2019

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REPRESENTACIÓN Y ABSTENCIÓN

Grafico abstencion

El gráfico tiene la virtud de permitirnos mirar y situar los resultados electorales del 2D desde otra perspectiva.

Nos recuerda que los votos del PSOE (1.009.243; 27,95% de los votantes) son un 16% del censo.

O que el bloque ultraespañolista que va a controlar el Gobierno andaluz, PP (749.275, votos, 20,75%) más Cs (659.635 votos, 18,27%) más VOX (395.978 votos, 10,97%), representan en conjunto un 27,4% sobre el censo (poco más de 1/4 del censo).

Por su lado, IU+Podemos, el españolismo de izquierda, (584.040 votos 16,18%), representa el 9%.

La abstención en 2018 alcanza el 43,44%. (según los resultados definitivos)

En 2015 fue el 37,8%; en 2012, el 39,2%. La ultima no es la mayor habida en elecciones autonómicas andaluzas: en 1990 ascendió al 45,33%,un 4,03% más (y por situar en 1982, las primeras, fue de un 33,69%).

Parece algo evidente que la inmensa mayoría del electorado que se abstiene pertenece a una clase trabajadora que en alguna ocasión -o en otro tipo de convocatorias- ha apoyado bien al populismo derechista neoliberal y españolista que ha encarnado y encarna el PSOE o a la izquierda españolista (PCE, IU, Podemos) o al regionalismo andalucista.

Ante la abstención hay varias actitudes.

Hay quien los hace responsables del ascenso en la representación electoral de la ultraderecha españolista por no haber votado al españolismo de izquierda o no haber seguido sosteniendo al PSOE. Serían los “menos conscientes” -y aunque algo hay de ello- la verdad es que criticarlos por ello desde posiciones como las del PSOE o el españolismo de izquierda no deja de ser entre cínico y patético. ¿De verdad es sostenible considerar más atrasado o más alienado al que no vota que al que todavía -y a estas alturas- sigue sosteniendo al PSOE de Susana Diaz o a las sucursales andaluzas de Iglesias, Errejón o Garzón? .

Desde el otro extremo, hay quien quiere ver a los abstencionistas como un sector más radical o radicalizado que pretendidamente cuestiona o tiende a cuestionar el orden político o social. Nada avala esta calificación embellecida. No sólo porque la pasividad colectiva y la búsqueda prioritaria de la supervivencia a nivel individual son también rasgos comunes a los abstencionistas (como mínimo en proporción equivalente a los que han votado). También nada tampoco acredita que no sea perfectamente compatible abstenerse con considerar plenamente legitima la autoridad resultante de los procesos electorales o compartir -en algo, en todo o en alguna parte- visiones españolistas o ultraderechistas.

Sí es verdad que hay cierta correlación entre miseria y precariedad extremas o contextos marcado por el narcotráfico o el lumpen y picos de abstención (pero precisa y simultáneamente no son estos los ámbitos más receptivos hacia propuestas de subversión nacional o social).

Así pues -y en resumen- la abstención no limita ni atenúa el alcance político de los resultados ni sus consecuencias. Sólo acota los márgenes de respaldo activo demostrado a los proyectos políticos expuestos y contrapuestos.

La abstención es una manifestación de volatilidad electoral. Y un síntoma más de la situación en cuanto a organización y fuerza de la conciencia y la protesta social y nacional. Y sobre todo, un caladero social para la disputa en cuanto a la captación de apoyos.

Uno más a sumar a los otros en donde trabajar para engrosar los modestos 5.015 andaluces y andaluzas que fueron plenamente conscientes y consecuentes a la hora de votar el 2D y sostuvieron a la izquierda nacionalista andaluza que se presentaba con las listas de Nación Andaluza.

Las cifras hablan por si mismas; tanto de la dimensión de la tarea como de su necesidad.

Ni más ni menos.

JAVIER PULIDO, Andalucía, 12 de Enero de 2019