Viernes 19 Abril 2019

Las Primeras "Perlas" del Candidato Cambril

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Candidato CambrilPodemos+IU han escogido al periodista Antonio Cambril como su cartel municipal en Granada.

 

De esta manera y de un plumazo proclaman amortizada la trayectoria municipal (tan políticamente limitada en lo general como a la vez correosa y trabajada en mucho de lo local) del concejal Paco Puentedura  (de IU) a la vez que intentan sepultar en el olvido la abracadabrante experiencia de Podemos -a través de su marca blanca- en el actual consistorio. (A ver si así sacan dos concejales o alguno más… se supone).

Nadie duda que Cambril es un columnista ocurrente, incluso inteligente…; un periodista que ha conseguido sobrevivir y trabajarse una larga trayectoria profesional en el extremadamente reaccionario medio ambiente granadino, lo que, de entrada, obliga a reconocerle al personaje perspectiva, visión y también capacidad de supervivencia.

Pero lo mejor de Cambril para quienes le proponen es que los representa -tanto a unos como a otros- como pocos y de ahí que lo hayan escogido a modo de aglutinante.

Nadie mejor que Cambril para ejemplificar lo que realmente es y hasta donde llega esa cierta “izquierda” encastillada en Granada ciudad. Sus ideas y su visión de Granada van notoriamente más allá del individuo: es la de todo un sector auto nominado “progresista”, que ejerce de ello desde hace décadas mientras a la vez y de forma indisoluble lleva la asunción de la supeditación a España en su ADN (pero bien camuflada de cosmopolitismo).

Así, el candidato Cambril no encuentra más responsable de la degradación económica y social de Granada que una etérea “Sevilla” (que bien se guarda de identificar claramente con lo que el PSOE ha hecho y no ha hecho políticamente, aquí y allí, desde que -allá por 1980- tomó posesión de la administración de la Andalucía dependiente al servicio de España).

Ni la menor referencia a Andalucía. Ninguna mención a la total ausencia de proyecto nacional andaluz -ni en Sevilla ni en Granada, ni en Jerez ni en Huelva o Almería- durante los últimos 40 años y que a ello hay que achacar nuestras concretas carencias.

Su análisis es el del “granadinismo” localista, rancio y sumiso de toda la vida; el que admite como natural el sometimiento a España y a Madrid -todo lo más acompañado de lamentos- pero se revuelve indignado hasta el paroxismo cuando endilga a otros a lo que en realidad aspira: ejercer de manijero principal a su servicio en su territorio inmediato.

Su discurso recuerda tanto a aquel de aquellas elites granadinas pretendidamente “ilustradas” que se opusieron a la autonomía andaluza en los años 30 -por aquello de defender la “cabeza de ratón”- como de aquella “Toda Granada” que más recientemente -siempre ejerciendo de “granadinista”- terminó entregando La General a Bankia para evitarse una Caja andaluza potente. El que -en resumen- sólo ve pasado, presente y futuro de Granada en forma de computo de sinecuras y puestos burocráticos a repartir y el que -en lo demás- se instala en una Granada reducida a la condición de parque temático nazarí; para relajo y solaz de guiris y madrileños en escapada de puente o fin de semana.

Y no es ninguna contradicción -más bien lo contrario- que el soporte estructural e ideológico de semejante visión dependentista -que al no situar claramente al adversario español renuncia de antemano a resolver las miserias de Granada en tanto parte y símbolo de Andalucía- sea una reivindicación nostálgica de una socialdemocracia española que nunca fue -y que ahora además es imposible- y una apelación a su resurrección -Podemos e IU mediante- desde esos mismos presupuestos españolistas.

Habrá que reconocerle al candidato Cambril y a su fondo de ideas el mérito de -quizá al margen de su expresa voluntad- personificar de modo tan ejemplar el proyecto común de la llamada “izquierda” españolista y nada más entrar en liza preelectoral erigirse a modo de símbolo de lo que son y pretenden sus sostenedores en un ámbito que va más allá de las riberas del Beiro, el Darro y el Genil, proyectándose a toda Andalucía. 

Eso sí; aunque sea a modo de “antimodelo” nacional.

Javier Pulido

Andalucía, 25 de Febrero de 2019

 

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DECLARACIONES DEL CANDIDATO CAMBRIL:

[Cambril: SOBRE ESPAÑA Y EL ESPAÑOLISMO]

–PREGUNTA: Ser candidato a la Alcaldía es también una competición de granadinismo, acudir a las procesiones de la Virgen de las Angustias, a la del Corpus, visitar las cruces... ¿Está dispuesto a ponerse el traje de los domingos para acudir a estos actos?

Yo soy granadinista en el sentido de que creo que Sevilla le debe a esta tierra 37 años. Creo que Granada ha sido la ciudad más damnificada de España por el establecimiento del estado de las autonomías. Todo lo que era el antiguo reino de Granada se ha venido abajo.[...]

“Yo también estoy por la unidad de España, pero por encima de todo estoy por la unidad de los españoles.

 

[Cambril: EL MODELO POLITICO Y LAS REFERENCIAS DE CAMBRIL]

–PREGUNTA: Tiene que luchar en primer lugar contra un cliché, ya que muchos le ubican en la órbita del PSOE.

En los primeros años del PSOE les voté, pero me di cuenta de la deriva del partido una vez que Tony Blair dijo que no había futuro fuera de la globalización neoliberal y los partidos socialdemócratas, como el PSOE, lo dieron por válido aduciendo que el mundo no se puede cambiar.

“En Podemos, si quitas sectores como los anticapitalistas, hay mucha gente instalada en el ‘keynesianismo’. Hay mucha gente de Podemos que aceptaría la vuelta a lo que se dio en llamar el capitalismo decente, el existente antes de Reagan y Thatcher, el que permitía que el hijo de un obrero llegara a la universidad, o que la mayoría de los anciano tuviera una pensión digna.” […]

Tengo claro que el capital no va a permitir un cambio sustancial del régimen económico, antes usará cualquier medio a su alcance, incluida la fuerza, pero hubo un capitalismo nacido tras la Segunda Guerra Mundial que permitió equilibrar las clases sociales, que basó su desarrollo en el impulso de la obra y los servicios públicos y en un régimen impositivo menos injusto que el actual, que sostenía a los ancianos, que permitía a los jóvenes acceder a la universidad aunque tuvieran orígenes humildes... Es el capitalismo anterior a la caída del Muro de Berlín, el que hacen saltar por los aires Reagan y Thatcher.” […] “Hoy en día supondría toda una revolución rescatar el capitalismo de los años sesenta en Inglaterra.

 

Antonio Cambril, candidato nº 1 de Podemos+IU a la Alcaldía de Granada, en entrevista a Granada Hoy, diario del Grupo Joly, 5 Febrero, 2019 -