Lunes 23 Abril 2018

La Revolución de Octubre y sus relaciones con los países árabes. Almunzer Maarouf

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Gamal Abdel Nasser y el Ché

No  es  difícil  en  absoluto  repasar  los  logros  de  la  Gran  Revolución  Socialista  de Octubre  durante  los  73  años  que  marcaron  el  reinado  del  socialismo  en  la  Unión Soviética. La prueba de la importancia de la Revolución de Octubre y de su influencia a nivel nacional e internacional no precisa muchos argumentos. Esta revolución puso a la humanidad en un nuevo rumbo, mostrando al mundo un concepto diferente de las relaciones entre los pueblos, lejos de la opresión y la explotación. También representó un golpe de muerte para el capitalismo y el colonialismo, en una época en la que los poderes supremos se repartían el mundo después de la Primera Guerra Mundial.

Llamada  como  la  época  de  la  transformación  hacia  el  socialismo,  el  siglo  XX también  puede  ser  llamado  como  la  época  de  la  liberación  del  colonialismo  en  sus diferentes  formas:  militares,  económicas  y  políticas.  El  Estado  socialista  era  un verdadero partidario, directo e indirecto, de los pueblos del mundo que luchaban por su libertad e independencia. Cuando el primer gobierno de trabajadores y campesinos fue formado, este se elevó como un gran poder que apoyaba a los pueblos esclavizados en  el  mundo.  Es  muy  complicado  mencionar  algún  acontecimiento  decisivo  en  la historia contemporánea que no estuviera influenciado por la Revolución de Octubre.

El  trabajo  de  Lenin El  Estado  y  la  Revolución  fue  el  primero  libro  marxista traducido  al  árabe,  en 1923. Esta obra ayudó  a dar a conocer las opiniones de Lenin sobre las guerras europeas, fue una pieza clave en la formación de mucha gente en el mundo  árabe  y  fue  un  manual  referente  de  la  ideología  socialista.  Sin  embargo,  la verdadera  relación  con  el  socialismo  científico  comenzó  cuando  Khaled  Bahghdash tradujo  al  árabe  El  Manifiesto  Comunista,  en  1933.  Esta  traducción  llegó  en  un momento  importante  en  el  desenvolvimiento  de  la  relación  entre  los  pioneros  del pensamiento socialista árabe y las ideas de la Revolución de Octubre.

La Revolución de Octubre convenció a los líderes de las luchas de liberación árabes de  la  posibilidad  de  derrotar  a  los  colonialistas  y  conseguir  las  aspiraciones  de  los pueblos. Bajo la influencia de las ideas de Octubre, la lucha de liberación nacional fue enriquecida  con  la  lucha  social  por  la  justicia  y  la  igualdad.  Además,  nacieron gobiernos  progresistas  de  orientación  socialista  en  muchos  países  que  habían conseguido  su  independencia.  Sobre  esto,  Khaled  Baghdash,  histórico  líder  de  los comunistas  sirios,  dijo:  "Bajo  la  influencia  de  los  principios  de  la  Revolución  de  Octubre, el este árabe se convirtió en una de las regiones más importantes del mundo  del  movimiento  nacional  de  liberación.  La  lucha  de  los  pueblos,  tanto  por  la  liberación  nacional,  como  por  la  liberación  social,  comenzó  a  combinarse  cada  día  más."

La  victoriosa  Revolución  Socialista  fue  comprendida  por  los  pueblos  del  mundo árabe,  ganándose   su  simpatía  especialmente  después  de  la  publicación  de  los primeros documentos históricos del Estado  soviético,  como  el llamamiento  "A  todos  los  musulmanes  y proletarios  en  la  Rusia  y en el Este" para resistir a los invasores, luchar  por la autodeterminación y rebelarse contra  el colonialismo. Otra  publicación importante  fue  el  Decreto  de  Paz,  del  28  de  noviembre  de  1917,  que  incluía  la declaración  de  la  igualdad  entre  los  países  grandes  y  pequeños,  la  condena  del colonialismo y de la opresión nacional, el respeto por la soberanía de los países, el cese de la injerencia en los  asuntos internos y la libertad de credo…

Los principios de la Revolución de Octubre armonizaban con las demandas de los ciudadanos  árabes,  y  esto  fue  aún  más  claro  tras  la  publicación  de  los  acuerdos secretos  firmados  durante  la  época  zarista,  como  el  acuerdo  Sykes-Picot,  que originalmente  incluía  a  Rusia,  y  que  significó  el  reparto  del  mundo  árabe  entre franceses e ingleses después de la ocupación otomana que había durado cuatro siglos. El  Estado  soviético  rechazó  los  sistemas  de  tutela  ratificados  por  la  Sociedad  de  las Naciones, y que Lenin describió así: "dar a una pequeña minoría de los habitantes de  la Tierra el derecho a explotar a la mayoría de los pueblos...".

Las  primeras relaciones  entre la  Unión Soviética  y el  mundo  árabe  tuvieron lugar muy  poco  tiempo  después  de  la  victoria  de  la  Revolución  de  Octubre.  La  República soviética, pese a su complicada situación y el sitio del imperialismo occidental, ayudó a los  patriotas  y  proletarios  egipcios  durante  la  Revolución  de  1919  contra  el colonialismo  inglés.  Además,  tanto  el  líder  de  la  Revolución  de  1919,  Saad  Zaghlul, como  uno  de  los  líderes  sirios  de  la  revolución  en  este  país  contra  el  colonialismo francés a principios de los años veinte del pasado siglo, Ibraeem Hanano, mantenían correspondencia con el líder de la Revolución de Octubre, Lenin.

Con  el  triunfo  de  la  Revolución  de  Octubre  y  el  estabelecimiento  de  un  estado fuerte,  se abrían  nuevos  horizontes  para  los  pueblos de nuestra  región.  Los partidos comunistas  comienzan  a  aparecer  como  resultado  de  una  necesidad  nacional  y objetiva.  Estos partidos participaron  con fuerza en la  actividad  política  y en la lucha por la liberación nacional. El Partido Comunista Palestino nació en 1920, el egipcio en 1921, el sirio y el libanés en 1924, el Partido Comunista Irakí en 1934. Con el tiempo se formaron partidos comunistas en todos los países árabes.

El  séptimo  congreso  del  Komintern,  en  1935,  tuvo  un  papel  trascendental  en  la corrección  de  la  práctica  política  e  intelectual  de  los  partidos  comunistas  árabes  en aquel tiempo.

Pese  a  la  guerra  ideológica  lanzada  por  el  sionismo  y  las  fuerzas  reaccionarias contra  la  Unión  Soviética  y  la  ideología  socialista,  las  ideas  del  socialismo  científico brotaron  con  fuerza  en  enormes  capas  de  los  pueblos  árabes  debido  a  la  política  de apoyo verdadero de la Unión Soviética a nuestros pueblos, independientemente de la naturaleza de los regímenes existentes.

Pese  a  los  intentos  de  los  países  imperialistas  de  impedir  las  relaciones  oficiales entre  el  joven  estado  soviético  y  los  países  árabes,  la  Unión  Soviética  estableció  su primera relación diplomática con un país árabe en 1926. Fue con Arabia Saudí.

En 1928, se firmó entre la Unión Soviética y Yemen el Tratado de Sana, tratado de amistad y comercio, primero de este tipo de tratados entre la URSS y un país árabe. Las nuevas relaciones ayudaron a Arabia Saudí y el Yemen a reforzar su soberanía  y aparecer como miembros de pleno derecho de la comunidad internacional.

La fortaleza del Ejército Rojo, y sus victorias sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial,  hicieron  crecer  la  reputación  de  la  Unión  Soviética  en  todo  el  mundo, acabando  con  las  dificultades  para  establecer  relaciones  con  los  países  árabes.  La URSS estableció relaciones con Egipto en 1943, y un año más tarde con Siria, el Líbano e Irak. Las relaciones con el resto de los países árabes llegaron sucesivamente con la independencia de estos. La Unión Soviética no buscaba ventajas ni conseguir el control político.  Nunca  solicitó  instalar  bases  militares.  Esta  política  correspondía  a  lo afirmado  por  Lenin:  "apoyaremos  siempre  la  unión  entre  los  trabajadores  de  los  países desarrollados con los trabajadores, campesinos y esclavos de todos los países  oprimidos..." Esta realidad fue descrita por un historiador egipcio:  "por vez primera  en  la  historia  de  la  humanidad,  existe  un  estado  que  no quiere  colonizar,  ocupar  o  explotar;  este  estado  -la  Unión  Soviética-  apoya  a  las  fuerzas  de  liberación  en  el  mundo."

La  alianza  natural  entre  el  movimiento  de  liberación  nacional  árabe  y  la  Unión Soviética fue uno de los factores más importantes en el éxito de los pueblos árabes en sus  luchas  por  la  independencia  y  contra  las  fuerzas  de  la  reacción  locales  y  el imperialismo internacional. Esta alianza ayudó también a que estos pueblos se habían esforzado  por  conseguir  un  desenvolvimiento  verdadero  y  seguir  el  camino  del progreso económico y social, limitando  la influencia del capitalismo y del feudalismo en la economía y en la política. Por lo tanto, la política exterior de estos países estuvo marcada por el patriotismo, el anti-imperialismo, la neutralidad y la defensa de la paz y la seguridad en el mundo.

Debido a las diferentes formas de ayuda que dio la Unión Soviética a los países del mundo árabe, es complicado hablar de estas. Tan sólo indicaré algunos ejemplos que reflejan la profundidad de las relaciones y la importancia de la ayuda.

La Unión Soviética fue el primer estado en apoyar a la República Egipcia que nació  después del derrocamiento  de la monarquía  en 1952.  Cuando  los países occidentales rechazaron  armar  al  ejército  egipcio,  los  Soviets  organizaron  el  famoso  reparto  de armas de 1955. Durante la triple agresión de Francia, Gran Bretaña e Israel a Egipto, poco después de la nacionalización del Canal de Suez, la Unión Soviética jugó el papel más  importante  en  el  cese  de  la  agresión  imperialista,  forzando  la  retirada  del territorio egipcio de las fuerzas agresoras, gracias a su famosa y severa advertencia de que la Unión Soviética "aplicaría toda la fuerza para aplastar a los agresores y hacer  prevalecer la paz en el Medio Oriente."

Tenemos otro ejemplo en la independencia de Siria, tras la lucha por la liberación nacional  contra  la  ocupación  francesa.  Por  vez  primera  en  la  historia,  la  Unión Soviética utilizó su derecho al veto para apoyar a Siria y al Líbano en su lucha por la independencia, impidiendo que estos países se habían visto en el deber de firmar los tratados que Francia y Gran Bretaña les querían imponer y continuar así bajo el yugo occidental. Además de la ayuda política, podemos mencionar el acuerdo entre Siria y Checoslovaquia en 1957 para el reparto de armamento, que fortaleció al ejército sirio ante las agresiones y amenazas de los sionistas.

En los momentos más complicados y cruciales de los pueblos de nuestra región, fue cuando  mejor  se  manifestó  la  amistad  y  el  apoyo  de  la  Unión  Soviética.  Durante  el ataque  sionista a los países árabes,  en junio de 1967, la Unión Soviética trabajó  para conseguir el fin de los ataques, reclamando  la retirada  de las tropas a sus posiciones iniciales,  y,  junto  con  otros  países  socialistas,  rompió  relaciones  diplomáticas  con Israel.  Los  ejércitos  sirio  y  egipcio  recibieron  armas  y  equipos  modernos  de  los 3 soviéticos, lo que posibilitó una guerra más equitativa contra los sionistas cinco años después, en la que se consiguieron importantes victorias.

Hasta  su fin, la  Unión Soviética  nunca  dejó  de apoyar  la  causa  justa de Palestina. Ayudó  a  la  OLP  en  su   lucha  por  establecer  un  estado  independiente.  Lenin  y  los bolcheviques  estuvieron  desde  un  principio  contra  el  proyecto  sionista  en  Palestina, manifestando el carácter imperialista y reaccionario de la alianza entre Gran Bretaña y el  Sionismo,  como  se  puede  leer  en  la  resolución  del  Komintern  del  28  de  julio  de 1920:  "el  proyecto  sacrifica  a  los  trabajadores  árabes  de  Palestina...".  La  Unión Soviética  fue  el  primer  estado  en  demandar  el  fin  del  Mandato  británico  y  el establecimiento de un estado independiente en Palestina.

La Unión Soviética también apoyó al movimiento republicano  de Irak en su lucha contra  una  monarquía  implicada  en  sospechosos  tratos  con  Occidente.  También  dio ayuda  militar,  cultural  y económica  al Partido  Socialista  que gobernaba  la República Democrática  del  Yemen.  Los  soviets  apoyaron  la  revolución  de  liberación  nacional omaní contra el colonialismo británico y fueron los primeros en defender la revolución que tuvo lugar en Omán en 1965 guiada por el socialismo científico.

En  el  campo  de  la  economía  y  el  desenvolvimiento,  la  enorme  ayuda  dada  por  la Unión Soviética a muchos países árabes ayudó, en buena medida, al desenvolvimiento de  las  fuerzas  productivas  y  la  creación  de  una  infraestructura  que  servía  para consolidar  los  avances  económicos  que  ayudaron  a  elevar  el  nivel  de  vida  de  la población.  Las relaciones  económicas  entre  la  Unión Soviética  y los países árabes  se basaban en la cooperación, en la igualdad y en las ventajas mutuas. Estas relaciones se establecían  sin  condiciones  que  impidieran  el  proceso  de  transformaciones económicas y sociales que se estaban dando en el mundo árabe. La colaboración de la Unión  Soviética  con  los  países  árabes  reportó  la  creación  de  una  infraestructura industrial vital para la zona. Ejemplos pueden ser el embalse de Aswan en Egipto o lo de  Al-Furat  en  Siria.  Con  la  ayuda  de  la  Unión  Soviética,  una  verdadera  industria pesada comenzó a existir en Egipto y en otros países árabes.

En el campo de la ciencia y de la cultura, la Unión Soviética no ahorró esfuerzos en sus relaciones con el mundo árabe. Sus universidades e institutos abrieron las puertas a  estudiantes  árabes,  que  adquirían  valiosos  conocimientos  que  repercutían  después en  el  desenvolvimiento  social  y  científico  de  sus  países.  Los  centros  culturales soviéticos en los países árabes tenían un papel fundamental en el intercambio cultural entre la Unión Soviética y los países árabes. Tenemos que mencionar la importancia de la literatura soviética publicada en lengua árabe, muy accesible por motivo de su bajo precio.

En 1987, Khaled Bekdash dijo:  "Imagínense un mundo sin la Unión Soviética. Los  imperialistas, encabezados por el imperialismo americano, no dudarían en cometer  los  crímenes  más  horribles  contra  todos  los  pueblos  del  mundo.  No  les  llegaría  el  robo  y  la  opresión;  pondrían  en  práctica  el  exterminio,  en  el  sentido  literal  de  la  palabra." Si antes era difícil imaginarse el mundo sin la Unión Soviética, hoy es triste ver  el  mundo  desde  su  ausencia:  el  imperialismo  americano  violó  la  soberanía  de muchos países y comenzó muchas guerras contra los que se oponen a sus intereses.

La imagen triste de un mundo que padece las amenazas continuas del imperialismo, confirma que la Revolución es una necesidad, no solo para nosotros, comunistas, sino también para todos los pueblos del mundo. Además, es la única esperanza que tiene la 4 humanidad  en  vivir  en  un  mundo  dominado  sólo  por  las  relaciones  de  paz  y  la igualdad entre los pueblos.

Las  ideas  y  los  resultados  de  la  Revolución  de  Octubre  siempre  influirán  en  el desenvolvimiento humano. Permanecer fieles a esta revolución, cuyo eco aún se siente en el mundo entero, pasa por la necesidad, como comunistas y patriotas, de trabajar seriamente por la unificación del movimiento comunista internacional,  consolidando una frente mundial anti-imperialista.

Es  nuestro  deber  movilizar  a  las  gentes  en  la  lucha  contra  los  peligros  del imperialismo  que  amenaza  el  desenvolvimiento  libre  y  pacífico  de  los  pueblos  del mundo.  Tenemos  que  aprender  de  las  pasadas  experiencias  y  eliminar  los  errores cometidos en el primero estado socialista en el mundo. 

Almunzer Maarouf (Partido Comunista de Siria) Tesis leída durante el XVIº Seminario Comunista Internacional (Mayo 2007)